Un poema vulgar




Te vas quedando hasta con mis letras

con la capacidad de jugar al poeta

Pulso las teclas inútilmente

es todo a borbotones pero insensato, 

sale como una crónica el poema

No sabe levitar y trascender

lo básico se apodera de mi

no puedo dejar de pensar en tu cuello

y todo la respiración que allí descargué. 

Quisiera arrastrarme como una babosa

por cada milímetro de piel.

Inhalo, exhalo, todo grotesco.

Ahora mismo, el corazón se apura

al pensar en aquello. 

Ay, tus manos, y la fuerza para acercarme a vos.