Te vas quedando hasta con mis letras
con la capacidad de jugar al poeta
Pulso las teclas inútilmente
es todo a borbotones pero insensato,
sale como una crónica el poema
No sabe levitar y trascender
lo básico se apodera de mi
no puedo dejar de pensar en tu cuello
y todo la respiración que allí descargué.
Quisiera arrastrarme como una babosa
por cada milímetro de piel.
Inhalo, exhalo, todo grotesco.
Ahora mismo, el corazón se apura
al pensar en aquello.
Ay, tus manos, y la fuerza para acercarme a vos.
