No se. No me sale otra cosa
más que quererte.
Un poco amputada
media moribunda
con los ojos lejos,
sobre lo inalcanzable.
No se más que envolverte
hacer garabatos
inhalar del cóncavo
llevarme tu perfume.
No pueden el desencanto
ni el agobio
ni el llanto,
el dolor
o el hartazgo.