Dentro de lo malo





Dentro de lo malo, 

lo bueno es que el espacio que vas liberando

comencé a ocuparlo en mí. 

Camino con el corazón abierto al frío

que hoy corta hasta la respiración, 

entrando en calor poco a poco,

miro con amor.

Hasta ahí todo bastante similar

a eso que solías proveerme. 

Con el correr de los metros me di cuenta

que esta bajísima temperatura

es mucho más fácil de llevar. 

Dentro de lo malo, 

lo bueno es saber que tu metro cuadrado

nunca hubiera podido bastarme.