Nunca fui buena haciendo
repulgues
La música y uno a uno
los dedos marcaron el
doblez en la masa.
Sonaba Calamaro diciendo
que
"cuando no estas,
no se abre el paracaidas
y salto igual".
"Estoy esperando
que vuelvas", decía el cantante, y yo.
Dos docenas pasaron
intercalando el pulgar y el índice
y mirando hacia ningún
lado,
pensando que nunca vas a
sentir conmigo
el olor a cocina de
hogar.
