Yo te veo.
Digo, te observo fascinada
y sos bondad, calma, simpleza.
Parecieras un lugar inequívoco,
pero poco se trasluce,
y en ese halo de misterio
también hay encanto,
una confusa atracción.
Este es un trozo de poesía,
de esas que te conté
y en vos hallé la musa.
Así es que me expongo
-mientras te aburrís leyendo-
A esto llamo desnudez,
que también es fragilidad
y lo más sincero que tengo.
