Intimidad

Y ahí estaba, 
mirando el mundo 
desde otra perspectiva,
pero se detuvo en mí.
El paraguas y yo. 
Extraño encuentro. 
Todo estaba desierto, 
teníamos que sentarnos 
frente a frente
y resolver nuestro asunto 
sin palabras ni testigos.
Nos miramos con respeto 
para reconocernos primero, 
en el camino acortamos distancias
y empezamos a pertenecernos.
El sabe que bajará conmigo, 
yo ahora se que no voy a mojarme. 
Todavía hay sol, pero hoy va a llover 
para que pueda llevarlo de la mano
hasta su próximo destino.