Tantas cosas te diría, que me tomarías por imprudente... Bailaría en tu frente sobre tus letras, como en mis días más libres en la intimidad de mi espejo, y te soltaría sonrisas contagiosas, con la picardía inconsciente de quién cree saber lo que hace. Maravillada te observo, con alegría y encanto, como si estuviera ante olas del atardecer rojizo de alguna playa donde nadie me conoce. El viento te acompaña a desordenarme el pelo y las venas, ninguno calcula el revuelo causado en este envase que tengo. Sigo riendo y atreviendo a meterme en tus ojos para naufragar un rato, hacerte cosquillas desde lejos para que sientas lo que yo con la sola melodía que emanas. Y así me voy yendo, me salen mariposas, me llevan flotando... desnuda pero íntegra. No te saludo, ilusiones me palpitan toda.
