Ayuda memoria

Porque a vos, soñadora que fuiste, te conozco bien. 
Mañana vas a olvidar tu latido de hoy, 
la certeza que te rodea bajo la lluvia, 
tus ganas del día que viene, esas que no están.
Entonces, niña, vas a andar sobre huellas sin inventarte, 
creyendo ver el sol, 
atravesando bosques que no crecen. 
Y vas a permitirte nublar los ojos, 
sumergirte en tu propia sal cuando en el fondo, 
tu espíritu pertenece a otro nivel, 
a un estado puro de alegría, serenidad y brazos abiertos.