¿Y cómo era la
mirada del que mira amando? Esa que se clava en otra que se le parece, que ahí
se pierde y naufraga. Esos ojos que se agrandan cuando me ven y entregan.
¿Dónde están los ojos locos, los que miran transparentes y solo me ven
amor? ¿Y las manos? Que aunque lejos no se sueltan. Esas que con solo
rozar arrancan suspiros. Esos dedos que se entrelazan ansiosos con
los míos y saborean el momento como si no fuera a haber ninguno más.
¿Cómo era ese calor? El de los brazos ajenos a los míos que parecen parte de
mi, protegen y se dejan proteger. ¿Y las palabras claras? Que endulzan y
roban sonrisas. ¿Y los besos sin hora ni espacio? Sin apuro, sin otra cosa que
hacer...
