Y qué importa quien mira,
si los árboles son mi cielo ahora
si el paseo dejó de ser una promesa
difícil de cumplir.
Todo es amigable.
Cómoda ando. Soy yo,
que ya no estoy sino que soy.
Me acurruco en esta piel que me tocó
y hago música con mis huesos,
enriedo en el pelo tu estatura
con los labios beso y bebo.
Todo está armoniosamente desparramado
y qué importa si alguien mira...