Sin guerra



Te dejaría caer sobre mi cama
como un almohadón viejo,
como los que ya tienen la forma que gusta
y no pretende ser más.
Pero, por el contrario, te cuido
y pienso en como hacer para que juguemos
a ser dos. O uno más uno.
O noventa y ocho, siempre bajo la misma luz.
Ahora desvarío un poco más,
sobre tus dedos, sobre tus muecas...
te miro controlando la impaciencia,
mientras John y yoko me dicen:
"The war is over". Es así.