Enriedo.


Hay! Pero es a mi pelo al que le faltan tus dedos. Brilla al sol, hacia el azul del sábado que es jueves, brilla pero muere. Cae sobre mi espalda desganado y se extiende y roza mi cintura, pero no como tus manos. Y todas las sombras me esquivan, los rayos me rajan la piel y el iris, nublo los ojos y ninguna imagen se te parece. Vos en la altura, andando. Te pienso muchas veces. Ahora, por ejemplo, subiría hasta donde no puedo, levantando mi peso, acunando mis sentidos. Todos hablan y a mi me falta voz. Tengo letras rebalsando tu espacio y el mio... Estás tan cerca.