Un día se le antojó salir a recorrer campos dinamitados, pero resultó no encontrar el explosivo en las raíces.
Había solamente un cielo y estrellas con alas-nubes.
De repente algo aturde, como maldito, algo desgarrador y feroz.
No había miedo que sentir: el león cree, pero no sabe morder.
No vale copiar!